¡Cómo
cambian las cosas,
la vida, los pensamientos,
las personas, los sentimientos... !
Es increíble pensar, de qué forma
nos vamos involucrando con la gente,
con los modos, y porqué no decirlo,
con la misma rutina que nos vence.
Me levanto como siempre,
pero hoy no es lo mismo de ayer.
No sé el porqué estos cambios
tan repentinos en nuestro ser.

Sólo sé que ya nada es lo mismo;
no es lo mismo levantarme y
escuchar el murmurar del amanecer,
porque en ese amanecer ya no estás tú.
No es lo mismo caminar,
pues aunque mis pies me sujetan,
mi mente se derrumba al saber que,
ya no hay amor sino cariño;
al saber que ya no me esperas
con las mismas ansias,
con los mismos deseos que una vez
nos hicieron arder como leña en el fuego.

No es lo mismo existir,
porque mi existencia ya no te pertenece
ni tus pensamientos son míos;
ni siquiera el mar escucha nuestros latidos
ni la arena recibe nuestros nombres unidos,
en un mismo espacio, en un mismo tiempo.
Ya nada es lo mismo; ya todo me da igual;
ya sólo vivo por vivir, respiro por respirar,
y hasta el trinar de los pájaros en su nido
se escucha diferente, sin un dulce sonido...
y es que sin ti, mi amor, ya nada tiene sentido.
Mÿçh꣣ë
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