


¡Nunca te importé y hasta ahora me doy
cuenta!
¡Qué torpe fui!
Me quedé queriendo, me quedé
esperando:
...respuestas que nunca llegaron,
...palabras que nunca fueron dichas,
...pensamientos que nunca cruzaron por tu
mente.
¡Pero qué estupidez la
mía! ¡Era de esperarse!
¡Cómo pensar que estarías toda la vida
viviendo de esta forma tan fantasiosa, tan
ficticia... !

Fuiste alejándote de mi mundo,
adentrándote en el tuyo.
En ese mundo tan falso
donde todos pasan sobre todos
por querer sobrevivir.
¡Donde la ley absoluta dice:
"que el más fuerte pasa sobre el más débil",
sin importar las medidas que haya que tomar,
los obstáculos que haya que vencer,
las mentiras que haya que decir,
las cabezas que haya que arrancar...!
Es triste saber que,
por más que intento alejarme,
tu recuerdo me persigue.
Notando que nuestro mundo
ahora es sólo mío,
y que aunque vives en mis pensamientos,
en mis sueños, en mis fantasías,
te has ido; dejándome aquí,
en mi dolor, en mi amargura,
en mi soledad, en mi morir...
¡Y sigo esperando inútilmente!
pues sé que, aunque regreses,
ya nada sería igual.
¡Y qué mas da que vuelvas,
si no serías la misma persona
que un día se marchó de mi vida sin avisar;
intentando alcanzar una estrella que,
quizás nunca podría ofrecerte
ese amor tan grande que yo tenía para darte.
Pero, qué importa ya lo que buscabas al
partir,
si la realidad es que ¡yo nunca te
importé... !

Mÿçh꣣ë
©Derechos Reservados
