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Mi
mejor Amiga
Este
es un diálogo entre dos amigas que
estaban conversando en la oficina en su
momento libre...
Milagros: "Ay amiga: no he
tenido oportunidad de visitar a mi
madre, con tanto trabajo, con tanto
ajoro, apenas la he visto, ya no tengo
tiempo ni de conversar con ella."
Celia: "Yo en cambio, la
visito todos los días. Hablo mucho con
ella y le cuento todas mis penas; es mi
refugio y quien mejor me escucha. Es mi
mejor amiga".
Milagros: "¿Cómo sacas
tiempo para visitarla todos los días,
con tanto trabajo como el que tienes,
que apenas te sobra tiempo para ti?
Celia: "Siempre saco tiempo
para visitarla, porque cuando la tenía
junto a mí, pensaba igual que tú, no
lo hacía, porque el trabajo era
demasiado; porque siempre buscaba
inconcientemente una excusa para
no salir, pero, ahora que ya no la
tengo, que ya no puedo abrazarla ni
besarla; porque su cuerpo yace bajo la
tierra; la visito todos los días. Es
ahora que me doy cuenta de lo
importante que era para mí; escuchar
sus sabios consejos, sus palabras que
eran descanso para mí y que hay
cosas más importantes que el trabajo y
los quehaceres diarios. Ahora la
visito a diario en el cementerio."
¡Hubo un silencio atroz...!
-y al cabo de
unos segundos-
Milagros se dirigió inmediatamente al
teléfono; llamó a su madre y le dijo:
"Mami, cuando salga del trabajo
iré a verte; me haces mucha falta. Te
quiero mucho."
Celia desde muy cerca, con una mirada
triste pero a la vez de satisfacción;
-sonrió-!
Esta historia puede aplicarse
a cualquier persona que ames.
Saca un poco de tu tiempo tan valioso
para aquéllos en tu vida que tanto lo
valen.
¿Cuánto hace que no conversas con un
ser querido?
Hoy lo tienes,
pero,...¿Hasta cuándo estará contigo?

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