Señor...
¿dónde estás cuando te busco?


-cuando siento mis lágrimas derramar
sin un porqué, sin un motivo...


-cuando mi pecho desangrado
te pide salir adelante, seguir...


-cuando mi corazón desgarrado
implora tu nombre sin cesar, a gritos...


-cuando siento mi cuerpo volar y mi alma
angustiada busca explicaciones, respuestas...


-cuando tantas injusticias ocurren
a mi alrededor y te reclamo, te exijo...


-cuando en mi dolor te llamo y no veo
tus huellas en mi camino, cargándome...


-cuando siento que no vivo
y que tampoco muero, deliro...


-cuando siento que la locura
se apodera de mis sentidos, de mi ser...


-cuando mi espacio se reduce
a mi limitada capacidad, mi mundo...


Ahora, respóndeme, Señor...
¿dónde estás cuando te busco?


Tal vez, estás en ese pañuelo que
aparece para secar mis lágrimas
cuando éstas, se derraman y caen...


Tal vez, en ese hombro que se acerca a mí
para servirme de apoyo y me abraza a su pecho para que junto al mío se sienta un solo latir...


Tal vez, cuando te llamo, estás poniendo palabras en los labios de un amigo, para que no desespere y hacerme saber que existes...


Tal vez, estás respondiendo a todas mis preguntas, y yo evado esas punzadas recibidas en mi corazón, "quizás", porque no me gustan tus posibles respuestas...


Tal vez, cuando esas injusticias que te reclamo ayudan a que se fortalezca mi fe y aumente mi deseo de ayudar a aquéllos que lo necesitan...


Tal vez, cuando no viendo tus huellas en mi camino, estás a mi lado, callado, presente, llorando junto a mí y preguntándote en qué has fallado...


Tal vez, al sentir que deliro, estás dándome tu fuerza para seguir adelante y no dejarme morir sin vivir, y sin apreciar la belleza de sentir que respiro...


Tal vez, estás en esa parte de locura
que todos llevamos dentro y que surge
ante los problemas, a los que nos lleva la cordura...


Tal vez, estás tan dentro de mi mundo
que, ni siquiera me percato de tu existencia
porque, me he acostumbrado a tu callada presencia...


Ya no tienes que responderme, Señor;
¡ya sé dónde estás cuando te busco... !


Estás...allí donde yo quiera encontrarte,
allí, donde nadie puede esconderse; allí, donde todo se guarda como un tesoro; allí, donde la felicidad no se busca, se encuentra.


Simplemente estás, en la forma en que yo quiera ver las cosas....

Mÿçh꣣ë
© Derechos Reservados