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¡Ven... ! siéntate aquí, a mi lado, y hablemos
como dos personas que se tienen;
que se necesitan, y que quieren arreglar
las posibles diferencias existentes.
A veces me pregunto:
¿qué te hice para que seas de esta forma?
¿Por qué eres tan cruel a veces
si yo siempre intento ser lo mejor para ti?
Te cuido. Siempre hablo muy bien de ti,
sin embargo, aunque no te comprendo a veces,
siempre estoy presente, dispuesta a luchar por
ti;
a dar lo mejor de mí para que tú puedas ver
cuánto te valoro y te quiero.

No creas que saco en cara lo que hago por ti,
es que, a veces pienso que no te das cuenta de
mi sentir;
es como nadar contra la corriente,
esa misma corriente que tantas veces
me arrastra y me lleva a pensar si
verdaderamente
vale la pena tenerte, y simplemente esperar...
Esperar a que llegue el momento en que tenga que
decirte adiós para siempre, donde posiblemente,
me esperarán otros brazos muy diferentes a los
tuyos;
llenos de misterios, de cosas nuevas que no he
conocido.

Y cada vez que pienso en esa posibilidad
me traicionan mis sentimientos,
y me hacen aferrarme más a ti;
me hacen quererte más, abrazarte más;
sentirte más cerca hasta robar tu esencia.
¡Es extraño... ! Siempre he tenido tu compañía;
siempre he gozado de tus privilegios;
siempre te he tenido y pocas te he valorado;
a veces creo que no quieres que yo sea feliz.
Tal vez sea un egoísmo de mi parte,
pero no sé a quién más he de recurrir;
por favor "Vida" no me abandones;
intenta comprender mi sufrir;
sólo te pido una cosa: ¡ Oh, "vida..."
devuélveme la alegría de vivir !

Mÿçh꣣ë
©Derechos Reservados



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