|

¡Soy
tu océano de
tentaciones!
Ven a hundirte en mí
y calma estas aguas
profundas.
Sumérgete en este
mar de pasiones;
demuéstrame lo que
eres capaz de
hacerme sentir...
¡Perfuma, humecta con
tu transpiración,
este cuerpo
enardecido, que está
sediento de ti!
Da luz a las
tinieblas que se
desatan en mi
interior;
siente las
palpitaciones en mi
ser cuando te
acercas...

No des paso a tu
pudor.
Descarga esa fiera
que vive en ti;
no sientas pavor.
¡Tómame,
vísteme con tu
esencia;
esparce tu semilla
en mi jardín!
¡Deja volar tu
imaginación!
Sólo te pido eso
amor...
y verás cómo
espontáneamente;
irás deshojando los
pétalos de esta
flor...
y beberás de su
jugo como el más
hermoso picaflor.

¡Desnúdame con tu
mirada!
Hazme
estremecer.
Dibuja mi cuerpo con
tus labios,
poco a poco sin
temer,
tocando cada palmo
de mi piel.
¡Explota en mí tu
locura,
tu desesperación!
Descarga en mi ser,
esas ganas inmensas de amar.
Siente como nuestros
cuerpos,
se funden en uno sólo...

¡Infunde en mí tu
fuerza!
Eres mi flaqueza, mi
debilidad.
Deja que tu
delicadeza se
combine con el deseo.
Transforma ese
sentimiento tan
penetrante
que te ahoga, déjalo
salir, que flote,
que aflore;
sólo así podrás
llevarme contigo
hacia el infinito
y serenar estas
ansias de tenerte,
¡de querer más...!
¡Intensifica esta
pasión que me
condena,
que me castiga, que
me censura!
Estimula mis
sentidos, hazlos dueños
de ti.
Confúndete en esta
fantasía, en este
ensueño;
déjame ser tu
reposo, tu descanso,
tu quimera.

Y cuando el mar
vuelva a su calma,
permite que el roce
de nuestras manos,
el cruce de nuestras
miradas...
despierte en
nosotros nuevamente,
el deseo de volver a
sumergirnos en este
mar...
¡Déjate llevar...!
~Mÿçh꣣ë~
©Derechos Reservados
|