|

Guárdame en ti
No le temo a la gran vida
tampoco a la dulce muerte;
no le temo a esta salida,
mas le temo a no tenerte.
No le temo al mar abierto,
tampoco temo a una herida
ni temo al fuerte huracán,
mas le temo a tu partida.
No debo temerle a nada
porque nada vive en mí;
te suplico, amado mío,
si algún día tengo frío
y un abrigo me hace falta,
abrázame y guárdame en ti.
Mÿçh꣣ë
©Derechos Reservados

|